SieteNotas

Mantra, "como se te cante"

25/04/2002

Beatles, Black Sabbath o Nirvana, son algunas de las bandas que llegaron a los oídos de estos músicos cuando estaban surgiendo. También escucharon a Van Halen y a Ozzy Osbourn, Alice Cooper y Joe Satrianni. De todos ellos extrajeron lo mejor y construyeron con el tiempo un estilo muy particular.

Mantra es una amalgama, una síntesis no acabada, en la que el metal se da la mano con el jazz y se codea con el blues, sin dejar de ser rock n´ roll. Mantra es todo eso, mezclado, pero no revuelto. Con estos tipos sueltos, con estos músicos, hablamos sobre la definición de su estilo musical, las ventajas y desventajas de grabar en Uruguay, y sobre el disco: que no fue.



En abril del `94, Nico Veiga (guitarra), Nacho Veiga (batería), Esteban Montaño (voz) y Oliverio Casás (bajo) deciden formar el grupo Mantra. Tras algunos meses de ensayo y el debut en vivo en el teatro El Tinglado, graban su primer CD y se presentan junto a grupos como Los Traidores, La Trampa, Chopper y La Renga en el festival Rock de Acá II. En octubre del `98, el bajista Oliverio Casás deja la banda y Mantra debe buscar un sustituto... Finalmente Esteban Montaño se hace cargo de las cuatro cuerdas, comenzando así una nueva etapa para el grupo.

- ¿Cómo se hace para volver a ensayar después de una año de buscar un bajista? ¿Cómo fue ese volver a empezar?

Nicolás:
Bueno, empezamos por buscar un bajista que se amoldara a lo que venía haciendo la banda. Buscábamos un músico que fuera capaz de entender nuestra química y seguirnos. Esa fue una tarea bastante complicada, que nos llevó mucho tiempo. Un día, después de haber probado a no sé cuántos bajistas, Esteban agarró el bajo y dijo: “bueno, voy a empezar por lo menos para poder ensayar”. Así, de a poquito vimos que iban quedando las cosas y decidimos quedarnos así como estábamos, como trío. Creo que, musicalmente hablando, fue lo mejor que podía haber pasado, porque Esteban era quien le armaba la mayoría de las líneas al ex bajista, entonces lo ideal era que él que componía, tocara. Eso en realidad nos mejoró, terminamos siendo más Mantra que antes. De hecho todo el tiempo perdido fue recuperándose muy rápido.

Esteban: Oliverio se fue en el `98, porque tenía mucho laburo y tuvo que optar. Justo en el mejor momento tuvimos que volver a empezar. Nosotros... cada uno tenía su estilo, habíamos logrado algo en común y no queríamos terminar siendo Mantra con un bajista. Para nosotros el grupo es lo importante. La banda es el lugar en el que podemos hacer lo que se nos canta. Si bien, como te decía hoy, todos laburamos, estudiamos o hacemos algo durante la semana, después venimos acá y nos descargamos, entonces en vez de tener una terapia grupal, tenemos un grupo de rock... (risas). La única macana fue que Oli se fue en el momento en que nosotros podíamos haber despegado. Todo eso pasó después del Rock de Acá II, ahí teníamos un público que para lo que es el Uruguay, era bastante, pero él se fue y eso nos mató.

Nicolás: Nos habían dicho que una persona de un sello internacional nos iba a venir a ver a La Factoría, pero lamentablemente no llegamos a ese toque. Era el momento en que las discográficas de afuera se estaban instalando acá. Fue cuando vieron a La Abuela Coca, a Platano Macho y a La Vela Puerca; en realidad a todos los que estuvieron tocando en el Rock de acá menos a nosotros, que por dos semanas perdimos ese contacto. Tuvimos una oportunidad, pero si yo me pongo en el lugar del productor era lógico pensar en que no iba a producir una banda si que ni ella sabía si iba a seguir o no, y eso nos complicó. De todas maneras estamos contentos con nuestro trabajo, sobretodo con la parte musical. Y cuando una banda musicalmente se siente bien, siente que se compone rápido y se trabaja bien dentro y fuera de los ensayos, las cosas salen... Eso es lo motivante, pese a todo lo que pasa por fuera. En esa época salían muchos toques, muchas cosas, pero no teníamos tiempo para componer y sentíamos que estábamos tocando siempre lo mismo. Hoy hay que inventar toques, pero por lo menos te motiva la parte musical. Ahora estamos haciendo más temas y todos los que estamos en la banda componemos, cada uno en su estilo. La banda maduró.

- Fueron construyendo con el tiempo un perfil, un estilo, llamémosle: Mantra; si tuvieran que definirlo ¿qué dirían?

Nicolás:
Una buena definición sería que es una fusión de estilos dentro del rock n’ roll. Si escuchás el primer CD vas a notar las influencias de los ’80 y los ’90, vas a notar cosas del rock alternativo y también cosas del hard rock mismo. Lo que hacemos hoy es algo más extremo si se quiere, ya que si bien hay bases fuertes, también las hay mucho más tranquilas. Si vos escuchás un disco completo de Mantra, vas a notar que muy pocos temas tienen que ver entre sí. Son temas muy distintos en cuanto al estilo, son una mezcla, una síntesis de cosas.

Esteban: Había gente que al principio nos decía que nos teníamos que definir por un estilo, y nosotros le decíamos que justamente ese era el estilo: no definirse, experimentar. No es hacer metal, rock n’ roll o pop, es hacer algo que a uno le guste. Yo que sé, a mi o a vos quizá te pase que te gusten ciertas sensaciones de distintas cosas y no tiene que gustarte sólo una... Yo me aburro si hago siempre lo mismo, y a ellos les pasa lo mismo, por eso nos complementamos bien y no nos importa realmente si un tema es catalogado como pop o como rock o hard rock. Hay cosas que por ser más tranquilas van hacia el blues, y hay otras más rápidas que van más hacia el metal, hacia lo pesado, pero en realidad no importa... llamalo como se te cante.

Nicolás: Justamente la idea nuestra es no hacer algo definido, sino divertirnos haciendo música. Yo no podría tocar en ese tipo de bandas de rock and roll clásico y hacer sólo eso, o hacer sólo metal. Nosotros tratamos de escuchar ritmos que no son de rock mismo para traerlos después a la banda. Eso es lo que más nos divierte; pero claro, eso para muchos periodistas y para gente que lo ve de afuera es raro. El tema de la definición por un estilo les parece importante. Lo que pasa es que la gente que hace prensa tiende a clasificarlo todo... y cuando ven que una banda no es eso, se les complica. Entonces te preguntan ¿por qué no se definen? Pero en verdad los que tienen que definirse son ellos...

Esteban: Nosotros sabemos que no estamos haciendo nada original, hay millones de bandas en todo el mundo que hacen temas de rock como si fueran pop o blues o ska o cualquier otra cosa. No nos importa eso, el tema es hacer lo que a uno le gusta. Si sale algo bueno y original mejor, sino igual. No nos interesa trascender. Está todo bien, es hacer cosas que nos gusten; si eso significa algo para más gente, mejor. Para nosotros ya significa, y eso basta. Por algo rock es el género que más cosas atrae.

- Incluso a ritmos como el candombe... ¿no?

Esteban:
Sí, exactamente. Nosotros ahora estamos trabajando en un tema con algo de candombe; eso es lo bueno del rock, por eso es que hacemos rock, porque es un género que te da libertad para hacer lo que quieras. La prueba está en que hoy rock le dicen a lo que hace La Vela Puerca o a lo que hace Sepultura, y no es lo mismo... y sin embargo le dicen a todo rock n’ roll.

Nicolás: A eso me refería hoy cuando hablaba del perfil y de la costumbre de encasillar las cosas. Las influencias en una banda es un tema importante. Hay muchas bandas que se disuelven por un tema de influencias. Muchas tienen un guión armado de lo que deben señalar como influencias, de lo que entra y de lo que no... Es un tema de personalidad. Lo que tenemos nosotros es que podemos componer cosas de rock que no tengan nada que ver con nuestras influencias y salen bien o por lo menos cuando las grabamos nos gustan. Creo que eso es importante: es un tema de escuchar y escucharse.

- Y de escuchar lo que pide el público. Es ahí en el escenario donde se encuentran el músico de escuela con el de la calle, que se prueba realmente si lo que se hace funciona o no.

Nacho:
Sí, porque estudiar podés estudiar mucho... pero después cuando estás en vivo, hay veces que la adrenalina te hace olvidar todo, y entonces no sos tan técnico como tendría que ser; depende mucho del lugar en el que estás. Va por el tema de la gente: si la gente está muy eufórica, terminás eufórico, no te ponés tanto en el tema del músico músico, te olvidás del instrumento y te metés más en la gente.

Nicolás: Lo que pasa es que el estilo nuestro te lleva a hacer eso... o sea, si tocamos jazz tenés que estar del lado de la escuela, pero el público de rock por lo general quiere otra cosa, quiere que le partas la cabeza y quiere que toques rock al mango. La gente que nos ve en vivo está esperando un show completo, esperan movimiento y no a un tipo clavado en el escenario. El músico de rock tiene que contagiar a la gente sin importar lo que está tocando. Por eso el público de rock es distinto.

- Y por eso el rock nació para tocarse en vivo, para vivirlo en el escenario...

Nicolás:
Sí, se podría decir que sí, aunque a mi personalmente, todo lo que es la grabación en estudio, me atrae mucho. Es otra cosa, pero sé que hay buenos músicos que odian entrar a un estudio a grabar... tipos como Tabaré Rivero por ejemplo. A mi quizá me atrae porque me gusta mucho el tema del sonido.

Esteban: Grabar está bueno porque aprendés mucho, pero tocar en vivo es como la realización de una banda de rock and roll. Es decir, vos tenés distintas etapas, pero tocar en vivo es la número uno. Todo lo demás viene después.

Nicolás: En el estudio es más bien la banda con los instrumentos. Sos vos y tu instrumento, y tenés que tener una concentración mucho mayor en cuanto a lo que estás haciendo. No sólo en la música sino que tenés que imaginarte un público y tratar de transmitirle algo... y es bravo porque vos estás metido en una cabina escuchando sugerencias de tipos que te dicen: “va devuelta”, “toma dos”, y a vos se te parte la cabeza y sin embargo tenés que volver a grabar... Lo más importante para el que está ahí, es sentirse cómodo y trabajar con una persona que sepa; y en el Uruguay lamentablemente no hay muchos estudios que cumplan con esos requisitos. La única solución, si tenés medios, es ir y grabar en Buenos Aires.

Esteban: Cuando vos estás en un ambiente frío, tenés que meterte mucho en la canción, y sentir mucho lo que estás haciendo. Eso fue una deuda con algunas partes del disco Mantra. Yo me siento en deuda conmigo mismo, porque hubo muchas cosas que por ser la primera vez que grabábamos en estudio no di lo que quería. No tuve la concentración que tenés que tener en ciertos temas; no todos.

- ¿Cómo les fue con ese primer disco?

Nicolás:
Bárbaro. Creo que fue una buena cosa y eso que lo vendimos por la nuestra. Nos metimos, lo grabamos, lo masterizamos y lo editamos nosotros. Hicimos como 150 o 200 copias. Y se vendieron.

Esteban: Ese disco anduvo bien si vos mirás la situación y el país en el que estamos, y para el hecho de que no teníamos difusión, nos fue bárbaro. Lo que pasa es que hay limitantes que tenés por el medio y por la situación. Si hubiéramos tenido más difusión en ese momento u otro tipo de armado hubiera sido diferente, porque es bravo llegarle a la gente y que la gente se entere que sacamos un disco. Es difícil hacerse conocer, incluso si estás tocando todo el tiempo, porque si llegás a ese punto y dejás de tocar por dos meses, hay un reset en la mente de la gente y tenés que empezar de nuevo.

Nacho: El tema es que este es un país muy chico, entonces pasa que cuando uno triunfa, los demás quedamos callados, y es ese uno que se supone que firmó con no sé quien... y bueno vamos a darle bomba a ese y vamos a aprovechar eso. Lo malo es que son pocos los que firman.

Esteban: Cuando firma alguno vos pensás que es bueno, porque se van a abrir más puertas y decís: “pa´ que bueno, ahora quizá le den más bola a los grupos uruguayos”, pero las cosas que han habido fueron aisladas. Sirve de ejemplo lo que le pasó al Peyote Asesino, que firmó y tuvo todo ese éxito, ahí el ambiente rockero en general se alegró, o al menos esa fue la sensación, pero la realidad fue otra: no le dieron tanta bola a la música uruguaya y al final fue peor, porque el grupo se terminó separando. No fue nada... Fue como una puerta que se abrió y que se cerró enseguida. Lamentablemente ese es el gran tema de la música de acá.

- ¿Pero pese a eso se arriesgan y arman este nuevo Fuzz?

Nicolás:
Sí, es cierto. Grabamos un disco nuevamente, un disco entero. Once temas, un disco grande. La cosa es que por un tema del sonidista del lugar en el que grabamos, el CD se arruinó.

Nacho: En realidad yo lo veo desde este punto de vista: creo nosotros entramos a grabar a ese estudio con una idea, la persona vio la idea nuestra y dijo: “sí, me encantaría”, y nos lanzamos así de trompa. Pero nosotros, cuando entramos a un estudio, somos demasiado exigentes, y él no se imaginó que iba a tener una bola enorme de guitarras y baterías... y se trancó en eso. Para mí puede ser eso y también que el loco no contaba con una gran equipación de respaldo. Es como todo en este país: el hecho de no tener tiempo para dedicarse sólo a la música, porque todos trabajamos en otras cosas, y cuando hacés las tomas estás cansado. Es un ciclo en el que no podés decir: “esto es por culpa de esto, o es por culpa de esto otro”. Si lo examinás, hay errores de todos lados. Capaz que el error fue el nuestro en ir ahí a grabar, porque nosotros teníamos ganas de grabar en el exterior, pero no se pudo. Fue muy difícil llegar a grabar lo que se grabó, se hizo lo que se pudo y quedó ahí stand by.

Esteban: Tenemos algunos temas nuevos que no llegamos a mezclar. Ahora estamos buscando un poco grabar cosas nuevas, hacer una especie de selección de lo más demostrativo y armar algo con eso. Lo que pasa es que acá hay pocas posibilidades de grabar algo.

Nicolás: Hoy en día ya no podemos grabar en I.F.U. donde grabamos nuestro primer disco, porque no obtendríamos la calidad que buscamos. La idea es sacar un CD en el que se note el cambio; y preferimos esperar y sacar un mini-LP que tenga cuatro o cinco temas pero que esté bien grabado y suene como tiene que sonar. Y bueno, si se puede hacer en Bs.As. mejor.

Nacho: Es sentirse acompañado con la evolución, si vos vez que evolucionaste un poco musicalmente, en el sonido o en lo que sea, pretendés que a la hora de entrar a un estudio esa evolución se tiene que notar de la misma forma.

Esteban: Pero la situación te condiciona y entonces gastarte un guita importante en un CD... y si a eso le sumás el hecho de que no tenés posibilidades de tocarlo o de tocar poco, si no tenés posibilidades de que te difundan... Nosotros cuando grabamos el primer disco se apostó a algo porque habían posibilidades, y a pesar de lo difícil que era, habían lugares para tocar, cosas que hoy por hoy no tenés. No sólo es por la plata, es todo, es el tiempo y es la dedicación. Nosotros disposición tenemos, pero no podemos arriesgarnos a grabarlo y después si no lo pasan, no importa. Eso lo podés hacer si disponés de mucho dinero; hay grupos que pueden hacerlo, nosotros no.No es un tema de que se quiera ganar plata, sino que no estamos en posición de perder plata. Y de perder bastante plata. Te hablo de tres mil o cuatro mil dólares. No es un tema tampoco de la gente, acá no te podés guiar mucho por lo que te dice o hace la gente.

Nacho: Pero la motivación en la música está en ese poder mostrarte para que puedas componer y para que luego toques. El que te dice que hace un disco por motivación propia nada más, te está mintiendo. Lo hacés por eso, pero también porque necesitas la opinión de la gente... el escuchar al otro... Y más en el ambiente del rock: la banda en si es para que los mensajes, las letras y todo, llegue a otro. La música es comunicación y si vos pensás que es para ti sólo vas a chocar contra la pared...

Esteban: Cuando vos llegás a alguien, aunque sea una persona, es lo mejor que le puede pasar a una banda. Eso por suerte nos pasó. Nosotros logramos un público, y no es un tema tanto de cantidad sino de calidad. A mí me gustaría lograr un público con el que vos puedas mantenerte. Y por qué no armar un circuito en el que vos puedas estar tocando una vez cada tres meses por ejemplo; donde la gente te pueda conocer y donde vos puedas mostrar lo tuyo.

Leticia Fraga

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