SieteNotas

Hernán González, El componente humano en la música electronica

16/03/2000

"Errare humanum est". En la segunda mitad de los `90, se han dado a conocer en el mundillo Europeo y Norteamericano del techno nuevos artistas que han hecho trascender la música de pista llevándola a dimensiones mas subjetivas y profundas. Citando como regla general la influencia de los gurús del house de Chicago y el techno de Detroit del final de los `80, como Juan Atkins, Phuture, Armando and Armani, Cybotron, Model 500, Underground Resistance, Jeff Mills, etc., y al mismo tiempo demostrando un interés genuino por la música electrónica académica y experimental (de larga tradición en Francia y Alemania), estos nuevos generadores de ritmo han hecho de la tradicional repetición constante una mascara que oculta una forma de hacer techno llena de sutilezas y riqueza sonora.

Explotando formas tecnológicamente "incorrectas" de utilizar los instrumentos y aprovechando los errores del azar, el encanto de la baja fidelidad y la utilización del ruido como molécula de la composición musical, han producido obras musicales muy representativas de la realidad hipertrofica de la tecnocracia actual, y muy efectivas a la hora de darle un descanso a los abarrotados sentidos y darle la bienvenida a lo irracional e inesperado. Un resultado que invita más a colocarse un par de auriculares y tirarse en un sillón mullido, que a romperse los tímpanos en una pista sometido a 120dB de mecha sónica.

Uno de los precursores de este estilo más oscuro y pensativo, post explosión y consolidación del techno como música de algarabía, es el canadiense Richie Hawtin, más conocido como Plastikman (1). Hawtin ha editado música bajo una cantidad de seudónimos y ha trabajado como DJ en el área de Detroit por años. Es uno de los iniciadores del techno mínimo y uno de los primeros en explotar efectos propios del dub como el delay a mansalva o los filtros en las bases rítmicas. Sus trabajos Consumed y Artifakts B.C. son excelentes ejemplos de la sabia explotación de recursos mínimos y de sonidos trillados. Hace poco se presentó en Buenos Aires en una casi desapercibida ocasión, trabajando como DJ.

En Inglaterra el cambio vino por el lado de los artistas ambient. Los ejemplos de cambio de perspectiva y exploración de formas nuevas más claros son Autechre (2) y Aphex Twin (3). Los muchachos de Autechre, Sean Booth y Rob Brown, editaron en la primera mitad de los `90 dos discos de excelente ambient rítmico y horizontal. Pero alrededor de 1995 y 1996 la música electrónica más popular sufrió una explosión comercial mundial de sus variantes mas destacadas (el jungle, el drum`n´bass, el trance, el big beat, el trip hop, etc.), y los inconformistas y nihilistas chicos de Sheffield decidieron crear algo nunca antes escuchado, marcar la diferencia. Entonces lanzaron el álbum Tri-Repetae, acompañado de los Eps Garbage y Anvil Vapre. Su sonido se volvió mas seco y maquinal, invocando imágenes deshumanizadas un mundo cibernético y fusionándolas con melancólicas líneas melódicas de una sensibilidad solitaria. Este álbum y los dos posteriores hasta la fecha (LP5 y EP7) los han consagrado como uno de los exponentes de mayor calidad musical, artística y técnica de la nueva ola electrónica. En cuanto a Richard D. James, alias Aphex Twin, sus trabajos entre 1985 y 1992 en el terreno de la música ambiental están también dotados de excelente calidad técnica y musical, pero su mejor aporte ha sido en los últimos años de los noventa su sonido renovado, chispeante y eléctrico, con una buena dosis de locura personal, algo de idiosincracia inglesa y, por supuesto, con un dominio increíble de los samplers y sintetizadores. Sus trabajos más representativos son el EP On, el disco Richard D. James y el Ep Come to Daddy. Estos artistas han popularizado al sello Warp Records (4) como "el sello ingles del techno cerebral".

En Alemania la originalidad y la renovación fueron introducidas por el grupo Basic Channel (5) y su sello Chain Reaction, de Berlin. Moriz Von Oswald, un fanático del techno y asiduo comprador de la disquería Hard Wax de Berlin, se unió a Mark Ernestus, dueño del local y comenzaron en 1993 a producir temas en formato vinilo para los DJs locales. Por alguna razón el resultado fue un sonido muy personal y diferente, sucio y suave al mismo tiempo, influenciado por el dub y despojado de clichés técnicos sobre el sonido obligatorio de un disco techno. Su música se esparció rápidamente por Europa y USA, convirtiéndolos en músicos de culto underground, y los muchachos decidieron abrir su propio sello, Chain Reaction. En él dieron cabida a otros artistas Berlineses que los tomaron como ejemplo tanto musicalmente como éticamente. El no rotundo a la prensa, la insistencia con el vinilo y la negación frente a las egolátricas figuras de los productores de música dance. Así, las ediciones de Chain Reaction consisten en una caja metálica, contenedora del CD, con una etiqueta con información mínima. Han editado a gente como Porter Ricks, Monolake (6), Maurizio, Vainqueur, Substance y Various Artists. Estos nombres están en este momento teniendo una popularidad creciente en todo el mundo, y son los representantes del sonido del techno Berlinés que ha influenciado en retorno a la meca, Detroit.

En Norteamérica, los aportes todavía no han sido contundentes (aparte por supuesto del house y el techno originales) pero hemos de prestarle atención a un ejemplo destacable, que ha tenido más repercusión en Europa que en su propio continente. cEvin Key, canadiense veterano de la música electrónica mutante y experimental, antiguo mercenario de la música industrial con su extinta banda Skinny Puppy, ha producido muchísimo material en la década pasada mediante sus varios proyectos como Download, Plateau, The Tear Garden, Doubting Thomas, y su disco solista, Music for Cats, todos en el sello de Key, Subconscious Communications (7), y todos con varios brillantes colaboradores como Phil Western, Edward Ka-spel y Mark Spybey. En lo que se diferencia su trabajo con los artistas europeos anteriormente citados es en que se trata de música plagada de sonidos diferentes y constantemente variantes, un verdadero collage de samples que varia en el tiempo y representa y a su vez provoca una catarata de sentimientos opuestos y penetrantes. El clima de la mayoría de los trabajos de Key es muy variado, algo poco común en el techno donde el ambiente creado por un artista en particular se mantiene parejo en todo el disco. Hay un elemento dadaísta en su manera de desarrollar la narrativa musical. El objetivo estético es dotar a las composiciones electrónicas de un carácter organicista y humano opuesto en todo sentido a la frialdad de las máquinas. Es un artista con un enorme e inquieta creatividad, además de ser una persona abierta y humilde. Su principal banda Download ha sido muy influyente en la música electrónica en general desde que comenzó junto al difunto Dwayne Goettel en 1993.

No podemos cerrar este informe sin mencionar a los finlandeses de Pan sonic (8). Antiguamente llamados Panasonic y obviamente forzados a renombrarse por los abogados de la multinacional, con sus discos Kulma, Vakio y A, el dúo de Ilpo Vaisanen y Mika Vainio ha explorado toda fuente sonora que quedaba por explorar. Sus discos tienen composiciones de escasos sonidos que, en sí, son absolutamente desconocidos para los oídos del humano medio. No ejecutan ningún instrumento tradicional, ni siquiera el teclado, y producen su música manipulando decenas de perillas pertenecientes a su arsenal de sintetizadores caseros y generadores de tono improvisados. El resultado provoca efectos más físicos que auditivos, al explotar subtonos y frecuencia agudas, golpes muy secos y sonidos incómodamente texturosos en medio de ritmos minimalistas. Uno siente una leve sensación de soledad y percibe la idea de que esa música ignora por completo el hecho de que un ser humano la está escuchando. Es un lenguaje inorgánico y antisocial que a pesar de todo se mantiene sobre la base de una lógica que nos pertenece pero que extrañamente hemos perdido en algún primitivo momento de nuestra evolución. Además de su música y sus presentaciones, se han dedicado al teatro experimental y a las performances usando siempre sus experimentos sonoros y sus juguetes cuasi-galácticos de producción sonora.

Es hora de que el publico en general sea consciente del hecho de que el realizar música con artefactos electrónicos y computadoras jamás puede condicionar el valor estético y expresivo de una composición hecha por el hombre. Los medios con los que se produce el techno y la música electrónica hoy en día pueden ser aceptados o rechazados, pero no puede tildárselos de limitados, o peor, limitantes. La música de los artistas mencionados aquí nos enseña de que el verdadero límite es el prejuicio y las barreras mentales, y nos muestra cómo tomar los conceptos generalizados y tirarlos a la basura para que no nos interfieran en el camino a la superación artística y personal.

(1) Plastikman www.plastikman.com/index_0.html
(2) Autechre nothing.smashedupsanity.com/bands/autechre/
(3) Aphex Twin www.aphex-twin.com/
(4) Warp Records www.warprecords.com/
(5) Basic Channel hem.passagen.se/ping/index.htm
(6) Monolake www.monolake.de/
(7) Subconscious Communications www.jps.net/ckey/
(8) Pan sonic www.sci.fi/~phinnweb/panasonic/

Hernán González

Comentarios
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"Cuando se inventó la máquina de escribir se decía que todo el mundo iba a poder escribir un libro; ahora nos damos cuenta que no. Bueno, lo mismo pasa con los programas de sonido, incluso con el sampler".
Leonidas (Oeste ProFunk), 15/04/2001
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