SieteNotas

Cíclope, con el ojo mirando al futuro

30/06/2003

Comenzaron en 1993 y estuvieron tocando hasta 1998. "No sé, capaz que de cansancio o de rutina, o por alguna razón dejamos" comenta Fabián (guitarra) sobre la separación de hace 5 años.

En 2001 decidieron retomar el proyecto metalero y salir nuevamente a la cancha para ver qué pasa: "de repente ahora que estamos un poco más grandes encaramos las cosas de otra manera".

Hoy Cíclope está reacomodando las cosas y preparando lo que será su primer disco, e intentando hacer lo que hicieron antes "pero mejor hecho, metiendo como se tiene que meter para hacer algo en este país". Es por eso que Fabián y Fernando (bajo) nos hablan de los viejos y nuevos tiempos del grupo.
 
¿Cuándo se juntaron por primera vez? ¿Ya se conocían?

Fernando: Sí, de acá del barrio.
Fabián: Nos conocíamos y cada uno tenía bandas chicas. Tocábamos en otros grupos pero cosas muy chicas, más bien tirando a lo casero. Eso nos sirvió para saber qué es tocar en grupo, coordinarse... o sea: aprender. Y después sí, surgió Cíclope por allá por el ‘93 y ahí empezamos a grabar cositas. Grabamos un demo en 10.000 Watts, tocamos en el interior con bandas de la época: bandas que de repente ahora siguen o que como nosotros, desaparecieron y ahora vuelven. Y bueno... es una amistad que tenemos de años, te hablo de que tendríamos, no sé, 12 años cuando empezamos y ahora por ejemplo yo tengo 27 y él tiene 26; ya hace bastante que empezamos ¿no?

¿Ya a los 12 años tenían una banda?

Fernando: Necrófago.
Fabián: El primer grupo se llamaba así.
Fernando: Estábamos muy influenciados por Rato Di Porao.
Fabián: Y además era un grupo que tampoco se definía... o sea, no se parecía a nada. Estábamos aprendiendo y era una mezcla de todo: era una mezcla de Brujería, metías un poco de Rato, metías un poco de rock y quedaba una cosa rara. Es más, teníamos gente que nos seguía que eran punks y nosotros no teníamos nada que ver. Por eso te digo: era una mezcla rara, medio mutante. Tocamos un tiempo y después de eso decidimos hacer algo mejor, más en serio y surgió lo de Cíclope. Tuvimos dos bateros: el primer baterista era de Soca...
Fernando: Ojo: el primero fue Martín de los hermanos Montenegro.
Fabián: Cierto, con él fue que aprendimos a tocar por decirlo de alguna manera. Aprendimos a coordinarnos todos y después cada uno hizo la suya. Después sí, conocimos a Octavio que fue con quien más o menos pudimos hacer el estilo que nos identificaba. Él era el que tenía contactos en el interior y pintaron muchos toques por el interior. Por ejemplo en Soca como el loco era de ahí tocamos un montón de veces, éramos locatarios. En uno de esos años conocimos al Chirola: otro batero que tenía más los requisitos que nosotros queríamos. Nosotros queríamos a alguien que manejara el doble bombo -que es fundamental en el heavy metal- y que nos aportara otras ideas y bueno, quedó. Ahí vino la segunda parte antes del receso del grupo. Ahí sí empezamos a tocar en más lugares, se empezaron a hacer otras cosas ya más grandes y por esas cosas de la vida, justo cuando venía todo bien, dijimos: "vamos a dejar por acá". Sin ninguna razón concreta.

¿Se acuerdan en dónde fue el primer recital que dieron?

Fernando: En el liceo Dámaso.
Fabián: Había una cantidad de grupos y nosotros éramos los penúltimos. Y seguro: eran como 40 bandas, la gente estaba repodrida ya, entonces fue subirnos al escenario y ya no quedaba nadie. Nosotros igual tocamos recontentos por ser la primera vez. Ese fue el primer toque y después tocamos muchísimo en el interior. Hasta había un programa que se llamaba "Ciudad Zoológico" en una radio de Pando...
Fernando: No, "Rompan todo" se llamaba el programa. Siempre pasaban un tema nuestro que se llama "Uruguay".
Fabián: Que era un tema viejazo, de la época de Necrófago...
Fernando: Los más grave es que la letra de esa canción la cantás ahora y calza perfecto.
Fabián: Y con ese tema estuvimos en una especie de ranking que tenía el programa y logramos llegar al quinto lugar que era todo un mérito, porque tenías a otros mounstros ahí como Chopper, como Exilio Psíquico... y en un momento dado los pasamos por arriba y fue muy fuerte. Cosas positivas que se empezaron a dar y que a uno le subían la autoestima. Ahí empezamos a tocar muchísimo, en Montevideo había un montón de lugares donde se podía tocar, que recién ahora se está volviendo a dar. Y también jugaba otra: éramos jóvenes, era una edad que éramos más chiquilines y no había tantas responsabilidades. Teníamos 16, 17 años y a esa edad tenés eso de "quiero llegar con la música", "me importa sólo la música", "soy peludo metalero"... ¿entendés? Estuvo impecable, esa época estuvo buenísima.
Fernando: Aparte había una discoteca que se llamaba La Casona que siempre se llenaba de peludos ¿te acordás?, ahí en Gabriel Pereira.
Fabián: Me acuerdo sí, allá en Pocitos.
Fernando: Todos los sábados íbamos para ahí, llevábamos discos de Sepultura y los pasaban.
Fabián: Además era una cosa cómica porque vos mirabas y veías una panadería y tenías un corredorcito y atrás una casa vieja con un baldío y ahí era La Casona. Ahí se juntaban todos los peludos, jamás iba a haber gente que encaraban otro tipo de cosas. La verdad es que estuvo muy bueno y en el tiempo que tocamos nos divertimos como nunca, conocimos un montón de lugares con la música. Y bueno, ahora después de un tiempo queremos recordar viejos momentos, pero con otro tipo de seriedad ¿entendés?, ya con otra cabeza.

¿Cuánto tiempo estuvieron sin tocar?

Fernando: Y 3 o 4 años.
Pero dejarse de ver no lo hicieron nunca ¿no?
Fernando: No, no. Siempre nos veíamos y siempre estaba la posibilidad de hacer algo.
Fabián: Seguro, la típica: juntarte un fin de semana, tomarte una y decir "pá loco, te acordás...". Y un día dijimos: "bueno, tanto que hablamos vamos a encarar".

¿Y cuál es la propuesta ahora?

Fabián: La propuesta musical de ahora es parecida a la anterior: antes había trash, había death metal, había lo que era Pantera, que es lo que se le llama power metal. Y bueno, ahora es algo así pero de repente no con tanto death metal, algo un poco más abierto ¿viste? No sé si decirlo más comercial, pero algo no tan cerrado. Siempre conservando el peso.

¿Y ustedes notaron una maduración?

Fernando: Sí, porque a su vez todos hemos tocado en otros grupos en este tiempo y más o menos no perdés el hilo.
Fabián: Además vos mismo si no estás tocando igual seguís haciendo cosas: yo encaré estudiar algo, no estudiar posta pero por lo menos ir leyendo cosas, sacando, zapando y con el paso del tiempo vas aprendiendo y te vas afianzando más, en mí caso en la guitarra. Entonces ahora se vio pila la maduración de cada uno en los instrumentos.
Fernando: También va en saber lo que queremos: ritmos rápidos acá, pesados acá...

Claro, tener una idea concreta de lo que van a hacer.

Fabián: Exacto. Antes era tocar, estar zapando y hacíamos 5 o 6 cosas, si quedaba bueno le poníamos letra y teníamos un tema. Era una cosa muy groncha pero bueno, estabas aprendiendo. Ahora lo que tratamos de hacer es algo un poco más serio. Tampoco una cosa... porque nosotros no somos los ultra músicos. Todo un poco más maduro, pero tampoco la pavada. Lo que se dio últimamente, como no da la plata porque grabar un disco es muy caro, es tratar de que, con poca plata, producir algo independiente. Se consiguió un porta estudio y con filtros y cosas que hay en la computadora le podemos dar terminación y lograr que salga un sonido aceptable. Que además es complicado porque el metal es lo que tiene: está muy bravo para cuando vos tenés que acomodar todas las cosas ¿viste?, que tenés distorsión, que esto, que lo otro, no es tan sencillo. Pero con paciencia y tomándote un buen tiempo lo hacés. Ahora lo que estamos haciendo es terminado de grabar algo que empezamos creyendo que iba a ser un demo, pero ya con todos los temas que tenemos la idea es sacar un disco. Íbamos a meter un demo de 4 temas pero en realidad teníamos más. Hicimos un esfuerzo, seguimos haciendo el resto de los temas que teníamos -serán 9 o 10- y a diferencia de un demo, darle la terminación final, la masterización y que suene lo mejor que se pueda.

En ese sentido les juega a favor la posibilidad que tienen ahora de grabar un disco mediante algunos programas que tienen las computadoras.

Fabián: Sí porque antes si no disponías de mucha plata morías. Y otra cosa: hasta el día de hoy no hay un ingeniero de sonido que encare el metal. Acá hay ingenieros de sonido pero se dedican a otro tipo de música, entonces vos le venís con una propuesta de metal y el loco no es que sea malo, pero no sabe. Entonces tenés la facilidad de la computadora y un porta estudio y lo que hacés te va a gustar o gustar porque lo estás haciendo vos y le metés todo lo que querés, experimentás... y con mucha paciencia lo hacés. La verdad es que la computadora es formidable para todo esto y más que nada porque economizás pila.

De todas maneras ustedes piensan en grabar como se debería ¿no?

Fernando: Lo ideal sería grabar en un estudio y dejarle a otro que sepa que se encargue: "tomá, vos encárgate de hacer y nosotros tocamos". Eso estaría bárbaro.
Fabián: Mirá que esto es muy agotador y llega un momento que vos odiás lo que estás haciendo.
Fernando: Aparte escuchás el tema 40 mil veces y ya no te gusta más, pensás que es una mierda.
Fabián: Claro, lo ideal sería lo otro. Pero para grabar cómodos como mínimo andá pensando en 5 mil dólares y 5 mil dólares acá es demasiado. Entonces uno busca la económica que no es exactamente lo qué queremos, pero no queda otra.

¿Los cuatro tienen las mismas influencias musicales?

Fernando: Básicamente y en general sí. Todos manejamos muchas cosas.
Fabián: Para que te hagas una idea escuchamos desde Caníbal Corpse a Nirvana. Nos vamos de un extremo al otro. Hay puntos medios diferentes, pero dentro del metal.

¿Y del rock nacional?

Fabián: Mirá a mí me gusta Chopper... Alvacast está bueno y más en su época...
Fernando: A mí particularmente me gustan Los Estómagos.
Fabián: Yo de botija escuchaba a Los Tontos. Y bueno de acá Chopper fue lo que más me marcó, sobre todo el primer Chopper que era una cosa más clásica. En esa época era imperdible un toque de estos locos. Lo que pasa es que la influencia nuestra no fue tanto de acá sino de afuera. Es que si vos te ponés a pensar, el heavy metal se tendría que cantar en inglés porque la raíz no es de acá.

Bueno, pero con ese criterio no existiría el rock por estos lados...

Fabián: No, claro. En Sudamérica igual tenés gente legendaria como Hermética y si Hermética fuera solo por la música no estaría tan bueno: es el mensaje que te dejan las letras de los locos lo que está mejor.

Pero igual no se fueron muy lejos con las influencias, porque si hablan de Rato di Porao, Sepultura...

Fernando: Claro. Lo que pasa es que también nos enganchan por el tipo de letras que tienen estos grupos. Por ejemplo Rato di Porao tiene mucha letra social que habla de lo que está pasando acá a la vuelta.

¿Y cómo lo ven al heavy metal hoy día?

Fabián: Lo que pasa es que el heavy metal no va morir nunca porque no es una sola cosa, se ramifica y sigue siendo metal. Y ahora hay grupos que están buenos... y ahora volvió Metállica, porque Metállica por más que hagan lo que hagan es Metállica.
Fernando: Es un referente que hay a nivel mundial y todos están pendientes de eso.
Fabián: Cuando salió el "Álbum Negro" se generó un movimiento enorme de heavy metal, por lo menos acá en Montevideo. Pero creo que en el resto de Sudamérica pasó lo mismo. Ahora me parece que el metal está volviendo a levantar a nivel mundial y yéndose al movimiento de los noventas del death metal y trash. Y acá también: hay un montón de grupos que están buenos. Los Sátrapa por ejemplo: yo quedé de cara con el último disco que sacaron, los locos no le tienen que envidiar a nadie. Bueno, Herrumbre también suena muy salado. Yo creo que acá hay un nivel de músicos increíble. Faltaría un delegado de un sello grande o algo por el estilo que diera una mano por lo menos, alguien que se la jugara. Lo que pasa es que acá esto no vende y es una realidad.

Nicolás Hidalgo

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Andrés Burgueño (La Sangre de Veronika), 16/11/2000
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