SieteNotas

Gustavo Casenave, talento de exportación

27/03/2003

Empezó a tocar el piano con apenas seis años. Hoy, casi 25 después, tiene en su haber, galardones de todo tipo y color; además de una nómina casi interminable de grandes artistas con quienes ha compartido escenario, y de un currículo envidiable.
Su nombre es Gustavo Casenave, es mundialmente reconocido y, aunque hace varios años que está radicado en Nueva York, es uruguayo.
Con él nos contactamos vía e-mail, y conversamos sobre su música, sobre su carrera, sobre nuestro país, y sobre la importancia de la audacia en el arte.

- Si bien la gente te conoce como el pianista prodigio, que a los veinte y pocos años se fue a estudiar a uno de los institutos de jazz más prestigiosos del mundo (el Berklee College of Music de Boston), donde además fue seleccionado entre los diez mejores compositores que han conseguido graduarse en 30 años (entre 1966 y 1996); pocos saben que por ejemplo fuiste uno de los miembros fundadores de la banda reggae Kongo Bongo, o que solías tocar en los shows de Carlos Perciavalle. ¿Cuáles son los primeros recuerdos que te vienen a la cabeza cuando pensás en esa época? ¿Qué cosas te parece que permanecen en tu música desde entonces, y cuáles son las principales transformaciones que sentís que ha habido?

- Los recuerdos que me vienen de mi vida como músico cuando estaba en Uruguay, son siempre los de la gente. Cuando pienso en Kongo Bongo, me acuerdo de todos mis amigos y me encanta acordarme de anécdotas, de toques y locuras.

El show de Perciavalle era uno más de los tantos trabajos que hice como pianista, que siempre fue mi único trabajo. Toqué varios años en el restaurant Lo de Carlota, donde tenían un piano excelente y disfrutaba de lo lindo cada vez que iba, en el Hotel Lafayette, en el restaurant Lo de Tere en Punta del Este, y en varios lados más. Durante todos esos años de adolescencia y un poco después, hacía todos estos trabajos y a la vez siempre estudiaba y componía mi propia música.

Si bien en Kongo Bongo la mitad de los temas eran míos, yo hacía mi música instrumental por otro lado, pero no me presentaba en público. Es más, creo que la primera vez que presenté mi música realmente en Uruguay, fue en 1994: dos semanas antes de irme para Boston.

Entonces, si pienso en la transformación de mi música de cuando componía reggae hasta ahora, parece muy grande. Pero la verdad es que yo ya hacía este tipo de música desde los 10 años, donde me pasaba haciendo improvisaciones atonales y experimentos; sólo que durante toda esa época nunca lo mostré en Uruguay y la gente me empezó a conocer sólo a través de Kongo Bongo.

En cierta forma, sigo en el mismo camino que cuando era chiquito, siempre encontrando un camino nuevo con la música.

- Y si uno recorre contigo ese "camino musical", encuentra un poco de todo: mucho de jazz, pero también tango, bossa nova, clásico. En ese sentido, si tuvieras que definir el estilo de música que hacés, ¿qué dirías?

- Mi música como bien dijiste, tiene un poco de todo. Es música instrumental, combinando la improvisación y composición, usando todo lo que me influye en la vida. Todos los formatos, armonías, ritmos, etc., son inspirados en las personas que están más cerca mío como Vicky mi esposa, como mi familia, mis amigos. Como también ciertas composiciones se ven influenciadas por la manera de percibir los hechos y cosas que pasan: desde las cosas grandes como puede ser la guerra o un ataque terrorista, a una simple caída de un vaso en el piso, o una bocina, que me da la idea original para algo nuevo.
En los últimos meses, mi fuente principal de inspiración vino de mi futura hijita que va a nacer en agosto y no dejan de salir ideas y temas para ella.
En conclusión, mi música esta basada e inspirada totalmente en sentimientos y formas de expresión.

- Tengo entendido que en Nueva York integrás un dúo, un trío y un cuarteto; y que estás tocando, entre otros, con Thomas Wallish y con Raúl Jaurena. Contame sobre esos emprendimientos: ¿cuándo se formaron?, ¿por dónde van a nivel musical?, ¿qué han hecho hasta ahora y qué proyectos tienen?

- Te cuento que sí tengo diferentes agrupaciones, dúos, tríos cuartetos, etc. Y la verdad es que hago un poco de todo con todos. No tengo una agrupación única que vaya para todos lados solo con ella. Si bien tengo algunos grupos con los que trabajo más que con otros. 

En cuanto al guitarrista Thomas Wallisch, él esta en Berlín desde hace mucho tiempo y nos encontramos para hacer giras anualmente. Con él grabamos dos discos (1996 y 1998) para el sello austríaco Kamikatze junto a John Benítez y Manolo Badrena (percusionista del legendario grupo Weather Report y The Zawinul Syndicate).
También tengo mi trío de piano, contrabajo y batería con el baterista Rob Blumenthal y John Benítez en bajo. En el caso de John es cada vez más difícil contar con él, ya que está agarrando muchísima popularidad y es ahora el bajista de jazz latino más codiciado. En unos meses, se va de gira nada menos que con Chic Corea en Europa.

Por otro lado también tengo unos proyectos con Manolo Badrena: habíamos empezado con un concierto y grabación de un video a trío junto con Mark Egan (ex bajista de Sting y Pat Metheny) y ahora quizás vayamos en otra dirección, todavía no sabemos bien qué formato va a ser.

También tengo un cuarteto con el guitarrista alemán Roland Gebhardt (Mejor disco de Jazz en Alemania en el 2000) con el cual venimos haciendo giras en Alemania todos los años regularmente.

Después está mi faceta Tanguera, que empezó más bien en 1997 cuando me mudé para Nueva York y conocí al bandoneonísta Raúl Jaurena. Empezamos tocando la música de Astor Piazzola en una serie de conciertos en el Lincoln Center. Tocamos por todo Estados Unidos en conciertos, milongas y producciones teatrales. Desde ese tiempo hasta ahora, vengo tocando con los diferentes músicos de tango de acá en Nueva York. Entre ellos están Leonardo Suárez Paz (hijo de Fernando Suárez Paz, el violinista de Piazzola), Alberto Quiroga, Tito Castro, Héctor del Curto (que trabajó con Pugliese), Pablo Aslan, Pancho Navarro y muchos más. Hacemos tango tradicional y contemporáneo y también tengo mis propios tangos; de hecho pienso hacer un disco en el futuro, todo de tangos originales.

Mi proyecto de piano solo que presenté ya varias veces en Uruguay (en la Sala Zitarrosa, en el Hotel Radisson en el Jazz Tour junto a Jon Hendricks, y en varios lugares en el interior) lo sigo perfeccionando y siempre estrenando un repertorio nuevo y original. Con este proyecto, tengo programada una gira en Alemania para el 2004 y varios conciertos aquí en Nueva York.

Pero con lo que más estoy entusiasmado en este momento, es con el dúo de piano y percusión junto al legendario percusionista uruguayo Jorge Trasante. Esto surgió a partir del último Jazz Tour Verano 2003. Estuvimos a dúo con Trasante, cerrando el festival, con dos excelentes músicos invitados: Federico Rigui en bajo y Federico Britos en violín. El concierto fue un éxito en todo sentido, con la total aprobación del público y la prensa uruguaya y argentina. La química que encontré con Jorge Trasante hacía mucho tiempo que no la encontraba, después de tocar con decenas de músicos de los países más diversos. Es un músico increíble, totalmente versátil, que te sigue absolutamente en todas las ideas musicales que se te ocurran, a un nivel profesional y musical altísimo.

Luego de este concierto decidimos seguir este proyecto sin ninguna duda, para presentarlo en Europa y Estados Unidos primeramente, que es donde vivimos y también está la posibilidad de Japón y Australia.
En principio, nos estamos moviendo en formato dúo, pero según las circunstancias, trataríamos de hacer trío y cuarteto con Rigui y Britos.

La música es basada 100 % en mis composiciones, pero con muchísimo espacio para la improvisación y los aportes personales de cada músico.

- Hablando de aportes y gustos personales, desde que iniciaste tu carrera artística hasta ahora, imagino que tus preferencias musicales han ido variando, ¿quiénes han sido tus principales referentes, y qué fue lo último que te sorprendió en materia musical?

- En cuanto a preferencias musicales, siempre fue cambiando. Cuando empecé a los 6 con el piano, estaba con la música clásica y me gustaba  Chopin y Bach.

Crecí un poco y empecé a escuchar a los Beatles, con lo que entrenaba la oreja sacando todos los temas de oído. Después hubo de todo: punk rock, reggae, rock nacional, y más tarde el jazz rock, el jazz y la música clásica contemporánea. Lo que escucho en este momento, es a Shostakovich primeramente, después Ravel, Piazzola, jazz en general, y tango.

- Ahora que volvés a mencionar al tango (hoy hablabas de que en el ‘97 comenzó tu faceta tanguera), hablemos de ese tema: ¿cómo empezaste a acercarte a este género?, ¿como dicen "tuviste que llegar a los 30" para que te atrapara, o no?
Decís que hacen tango tradicional y también contemporáneo, en ese sentido ¿cuáles son tus intérpretes y compositores clásicos favoritos?, y a nivel de lo más novedoso ¿qué es lo que más te interesa? Contame más de ese proyecto de disco de tangos originales: si tenés los temas, por dónde van si pensaste en un nombre...

- El Tango, en realidad tuve que llegar a los 24 para interesarme, que fue cuando me fui de Uruguay. Antes de eso, siempre escuchaba muy de vez en cuando, algún tango en algún taxi, o mi padre que siempre tocó alguno de oído en el piano, o mi suegro Santiago, que siempre aparecía con alguna letra de tangos apropiada a la situación.

Antes tocaba los tangos más conocidos, de oreja, pero sin realmente haberme puesto a escucharlos, ni a sacarlos en el piano. Cuando llegué a Berklee en Boston, vi que todos los estudiantes tenían un "background" musical de su propio país. Ahí me empecé a mirar a mi mismo musicalmente y me di cuenta de que no conocía realmente la música uruguaya . No había escuchado mucho tango, ni candombe, ni folclore. Si bien mi música es 100% uruguaya al haber nacido ahí, como ya te conté, nunca salí a mostrarla ni a tocarla con otra gente cuando vivía en Uruguay. Siempre estuve encerrado en mi piano en  la casa de Vázquez y Vega y Baldomir.

Ahí empecé a interesarme y empecé a escuchar Piazzola, Pugliese, Salgan, Darienzo, Gardel y muchos más. De todos, quizás me guste más escuchar la obra de Piazzola, pero me gustan todos en general. Prefiero el Tango instrumental al cantado y cuando escribo, todavía no le puse ninguna letra a ninguno. Ah! otro que me gusta mucho es el trío de Berningieri: creo que son bárbaros. Y tampoco puede dejar afuera a Mariano Mores. En fin, es un mundo muy amplio el del tango.

Sabes que no estoy muy al tanto de que es lo que está pasando ahora en el Río de la Plata con el Tango, pero me interesaría saber. Sé que en Uruguay está Joven Tango que se mueve mucho, e incluso el año pasado me llamó Raúl Jaurena para ir con él a tocar al festival, pero me lo perdí porque yo ya tenía otros
compromisos.

Sobre mis temas originales, estoy haciendo los arreglos para cuarteto de tango. Ahora mismo estoy arreglando un tango que lo había arreglado para 12 cellos. Éste lo hice para el grupo de los 12 violonchelistas de la filarmónica de Berlín. Ellos hicieron un disco con EMI, de tangos y música brasilera para 12 cellos. Necesitaban más música y entonces les mandé mi tema. Lo tienen en el repertorio como un tema más, para cuando hagan conciertos con ese material.
Mis tangos son todos instrumentales y espero conseguir un sello para grabarlos pronto.

- Bien. Además de tu labor como músico, como compositor, además de los conciertos y de las giras, sos profesor del Harbor Conservatory. Contame qué asignatura enseñás y cómo te llevás con esa faceta docente.

- Acerca de mi faceta de docente, soy profesor desde 1997 en el Harbor Conservatory for the Performing Arts en Manhattan. Es un conservatorio de enseñanza superior, que se especializa en la música latina y el Latin Jazz. Entre mis colegas docentes se encuentran varios de los músicos de la orquesta de Tito Puente, como el legendario pianista Sonny Bravo, José Madera, también Johnny Almendra, Louis Bauzo, John Benítez y Ray Barreto, entre otros. Doy clases privadas de improvisación de jazz  y composición.
También dirijo un jazz workshop ensemble semanalmente. También tuve la suerte de conocer a la actriz y cantante norteamericana Bette Midler, y desde fines del 2001 hasta ahora, le doy clases de piano y la ayudo también con la composición de los temas de su próximo disco. 

- Sé que venís a Uruguay regularmente: por lo menos una vez por año. ¿Estás al tanto de lo que ocurre en la escena musical local? De ser así, ¿qué es lo que más te interesa?

- La verdad es que estoy más al tanto de los músicos, que de la propia música. Siempre me interesa saber en qué andan mis amistades musicales de tantos años.

- La distancia abismal -no sólo en kilómetros- y el retorno sistemático, deben permitir notar con mayor claridad los cambios y visualizarlos más como procesos. En ese sentido, ¿cuáles son las principales transformaciones que a tu entender ha experimentado la música uruguaya?

- Creo que la situación del país, influye directamente en la parte musical y según lo que me cuentan los músicos cuando voy, la cosa esta muy difícil. Entonces el medio no ayuda a promover nuevos proyectos que hacen evolucionar. Ya sea porque no hay rubros ni fondos para apoyar, entonces la música y músicos sufren por agentes externos a ellos mismos; y todo eso lleva al estancamiento, o a dejar esa idea nueva y arriesgada por algo que funcione y se adapte al medio y a las necesidades.

- Gran parte de tu exitosa carrera, la has realizado lejos de este rincón al sur del sur del planeta. En ese sentido, ¿sentís que en tu caso, se confirma el adagio popular que dice que "nadie es profeta en su tierra"?

- Como te dije antes, recién ahora en estos últimos años empecé a "predicar" mi música en Uruguay, y hasta ahora fue siempre buena la respuesta de la gente.

- La última: hay quienes dicen que tenés un estilo individual, original; hay quienes sostienen que sos un músico espontáneo, versátil; todos coinciden en que sos súper talentoso. Vos, a nivel musical, ¿cuál considerás que es tu mayor virtud, tu talento más notable?

- Creo que mi mayor virtud musical está en la improvisación y la composición a la vez; es la audacia de tirarse a la piscina sin saber si tiene agua y si no llega a tener, flotar igual.

- La audacia ¿en qué sentido? en el sentido de "hay que convencerse uno para poder convencer a otros"; en el sentido de "un genio es 10% inspiración y 90% transpiración"; o en el sentido de Goethe: "sé osado y los dioses te darán fuerzas poderosas".

- Con respecto a lo que te decía de la audacia, tiene un poco de las tres frases que dijiste. Y me refiero concretamente a situaciones como un concierto, o estar frente al micrófono de grabación de un estudio, o frente al pentagrama en blanco con el muy querido lápiz. En estas situaciones, la audacia está en salir a encontrarte a vos mismo sin ningún prejuicio, sin imponerte límites ni musicales, ni sicológicos, que van a afectar directamente la música que hacés. Para lograr esto necesito básicamente dos cosas: primero confianza y positivismo, y después el 90% de transpiración como decías, que es el trabajo, el estudio y la seriedad que pongas como músico. Con esas dos cosas, puedo lograr la audacia de que te hablo, que me da los lujos de poder llegar a un concierto sin tener la menor idea de que es lo que voy a tocar, pero sabiendo de que va salir bárbaro de cualquier manera.

Analía Camargo

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