SieteNotas

Mtro. Esteban Gil, Sonidos que curan

16/08/2000

"El sonido es el lenguaje del espíritu"

Cuando tomamos conciencia de esta frase rápidamente nos vienen imágenes de su veracidad: podemos pensar en los sonidos emitidos por una persona fastidiada o bien en otra con un estado de ánimo festivo y notaremos que todo lo que digan estas dos personas estará ligado indefectiblemente a como se sienten.

Por ello desde los tiempos más remotos, el hombre viviendo en comunidad ha buscado desarrollar estos intrincados hilos que enlazan el espíritu con lo sonoro, ya sea nuestra propia voz o la utilización de otros elementos para reproducir sonoramente lo que nuestro estado interior nos pide.

Todas las comunidades del mundo han utilizado, o utilizan hoy, el sonido como parte sustancial de sus vidas y quizá sin conciencia plena estamos usándolo como medio terapéutico en la vida cotidiana; un ejemplo claro de ello son las canciones de cuna o nanas que hacen que los bebés entren al sueño, las canciones de trabajo, los cantos religiosos o simplemente el sonido de la radio que nos acompaña en algunas tareas rutinarias. Todos estos ejemplos son motivaciones sonoras que actúan fuertemente en nuestro organismo y lo modifican para cambiar de situación.

"Todo vibra"

Nuestro cuerpo y todo lo que nos rodea está en constante movimiento, es decir que está vibrando aunque nosotros no podamos darnos cuenta de ello. La vibración cósmica hoy en día es aceptada por toda la comunidad científica y es el motivo de que todo marche en equilibrio como una calesita que gira sin cesar con un peso muy equilibrado en cada uno de sus caballitos; si uno de ellos cambia de peso o se rompe nuestra calesita empezará a funcionar mal por razones de la fuerza ejercida de manera distinta al girar y terminará por romperse si no equilibramos nuestro juego mecánico. Los sonidos están continuamente en movimiento; son vibraciones.

En ciertos momentos los percibimos mediante nuestro oído y luego los perdemos por no poder escucharlos, pero ellos siguen allí y también vibran en nuestro interior buscando el equilibrio para permanecer estables. La música tiene estos sonidos ordenados para satisfacer nuestro gusto o preferencia, pero estos sonidos aislados no nos dicen nada excepto que estén vibrando de acuerdo a nuestra necesidad (estado de ánimo, ritmo corporal, falta de sueño, excitación ).

Hoy podemos registrar y reproducir estos sonidos puros o frecuencias a voluntad por medio del espectrograma, que nos da una imagen gráfica y detallada de los mismos pasando por nuestro cuerpo y la posibilidad de equilibrar la vibración (frecuencia) interna que nos provoca algún malestar o simplemente para descansar mejor.

"Ayudarnos con el sonido"

Ya sea como sonidos puros o como música, la Terapia Sonora es un efectivo paliativo para mejorar nuestra calidad de vida y en algunas ocasiones también curarnos; para ello las disciplinas como Terapia del Sonido, Canto Consciente y Escucha profunda son nuestra guía en el tema. Melodía, ritmo, instrumentos son el instrumental quirúrgico para estas técnicas totalmente inocuas y placenteras; el intermediario entre el paciente y el instrumental son los profesionales del manejo terapéutico del sonido.

Sonidos suaves y graves nos proporcionan sedación y seguridad, los más agudos y más ágiles nos activan y movilizan, los ritmos según sus características nos llevan a diferentes estados corporales y anímicos según su velocidad , intensidad y el instrumento que lo ejecute.

La aplicación de frecuencias en nuestro organismo por medio de Diapasones ( instrumentos que producen sonidos puros) es otra de las técnicas más directas de sentir el cambio en poco tiempo.

Para regularizar nuestro cuerpo y espíritu

La Sonoroterapia o Terapia del Sonido son aplicaciones de frecuencias (sonidos puros) en puntos energéticos del cuerpo para restablecer la frecuencia normal del organismo.

En principio las primeras aplicaciones son sensibilizadoras y están precedidas por masajes de preparación en espalda, manos y pies acompañados de música meditacional o de relax para luego trabajar con los diapasones o instrumentos de producción de frecuencias.

En el caso de alguna dolencia o sensación puntual se agrega a esta etapa aplicaciones específicas en los puntos corporales donde se produce el problema, restableciéndose la frecuencia normal.

Recomendaciones para escuchar

Como primer medida hágase unos minutos diarios para estar tranquilo escuchando música, dejándose llevar por los sonidos y meditar, con 10 minutos por día notara la diferencia. Les recomendamos : "Caballería Rusticana" (Intermezzo) de Pietro Mascagni, "Amanecer" de Edvard Grieg, "Company" de Philip Glass, "Ancient Wisdom" de Ephat Mujuru, "Música del Alma" temas 1, 2 y 6 ; editado por Ayuí.

Instrumentos recomendables: ( también se pueden usar como medio de meditación)
Flautas de caña, tambores étnicos-ceremoniales, campanas y gongs. Todo tipo de instrumento antiguo de sonidos profundos y prolongados. Estos tienen una carencia de armónicos a diferencia de los instrumentos tradicionales que favorecen en la recepción sonora siendo de timbres blandos y sugestivos.

Por más información:
ARTE-SANO
Tel.6003290
estca@adinet.com.uy

Mtro. Esteban Gil

Comentarios
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"...hay que chingar y chingar y chingar y…".
Pato Dana (Pólvora en Chimangos), 13/05/2002
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