SieteNotas

Psiglo, Héroes de papel (Cap.12 - Ruben Melogno)

16/03/2000

Ruben Melogno, la voz de Psiglo

El juglar del rock uruguayo

Desde su más tierna infancia la música es elemento constitutivo de la vida y formación humana de Ruben Alberto Melogno D´Agosto. Nació un 2 de diciembre en la calle Maldonado entre Tristán Narvaja y Yaro, plena zona de candombe, no es por tanto para nada exagerado afirmar que desde sus primeros días ya es acunado al son del pulso rebelde de los tambores de la cultura afrouruguaya. Años más tarde, asiste a la escuela Aurelia Viera en Gaboto y Gonzalo Ramírez y es uno de los pilares del coro de la misma, como así también una presencia insoslayable en los consabidos bailes folklóricos de las fiestas escolares de primavera y fin de año. Al llegar al período de enseñanza secundaria, la música ya ha marcado profundas raíces en su ser, por lo que junto a sus clases en el liceo Zorrilla comienza sus estudios de música, canto y solfeo. Por esa época integra el grupo OVNI ´87, con el que recibiría su bautismo de fuego con el público, los escenarios y el vinilo, todo eso alternando con su preparación como ayudante de Arquitecto y sus estudios de Ingeniería y Bellas Artes, ésta última su otra gran pasión.

NEBUR ONGOLEM

OVNI 87 (el número es el resultado de la suma de las edades de sus seis integrantes), marca in importante paso en la por incipiente carrera de Ruben. Grupo de buen sonido, en sus inicios se aboca a efectuar versiones de los temas de las bandas del momento, para luego comenzar paulatinamente a incorporar creación propias. Los intensos y extensos ensayos de OVNI 87 se celebran en la nueva casa de Ruben, en el segundo piso de la calle Abadie Santos 946, al máximo de volumen y con toda las ventanas abiertas. "Yo quería que todos mis vecinos escucharan lo que tocábamos, los vecinos también". El conjunto llega a su primera grabación con un demo registrado en los estudios de CX 10 Radio Ariel, en una versión del tema "La Casa del Sol Naciente", de The Animals. Todo el proceso de grabación insume menos de treinta minutos.

Posteriormente, surge el primer disco simple de la banda, ya con temas propios, que es editado RCA Víctor, titulado OVNI 87, con dibujo de carátula de concepción futurista y espacial de obra de Ruben o, mejor dicho, de Nebur Ongolem, ya que en la ficha técnica de la contracarátula los nombres de los músicos están escritos al revés en una suerte de nuevo idioma, de resonancias cósmicas. Llega luego el segundo simple y con el se incorporan nuevos músicos, con lo cual ganan enormemente en calidad de sonido. Uno de los recién llegados es el baterista Hermes Calabria, lo que constituye el nacimiento de una entrañable amistad que tendrá luego un relevante papel en el futuro de ambos.

Actuaciones en vivo, en la televisión y un tercer disco ofician de prólogo a la invitación que un grupo, integrado entre otros por Daniel Amaro, efectúa a Melogno para participar de una gira de seis meses por Brasil. A su regreso del hermano país del Norte, con un importante bagaje de experiencias recogidas que le serán luego trascendentes en lo que hace a los factores extra musicales de un grupo, Ruben se integra por un breve lapso a la banda Opus Alpha. Por entonces, es invitado al ensayo de un grupo al que desconocía, pero cuyos miembros deseaban invitarlo a participar de la consutrcción de su proyecto. En ese momento, la novel banda estrenaba su nombre: PSIGLO.

El PSIGLO DE ORO

Conocer a la gente de Psiglo, fue como una revelación. "Cuando fui a hablar con los muchachos de PSIGLO sentí una enorme energía en todo lo que ellos querían hacer, una gran ilusión, una ganas enormes de hacer cosas, una locura, esa locura que hay tener para pelear por lo que se busca hasta conseguirlo. Era un impulso, una fuerza tan grande que me contagió y me convencí. Me quedé con ellos, comenzamos a ensayar y a los pocos meses actuábamos en el teatro Solís, a sala llena. Fue meteórico, yo vivía un sueño", recuerda Ruben. A un excelente entendimiento musical se sumó una enorme compenetración humana, al punto de que no solamente se reúnen para tocar o ensayar, sino simplemente por el hecho de estar juntos. Es que se habían juntado en PSIGLO cinco personas que parecían estar predestinados a unirse.

"Pese a haber vivido en zonas distintas y haber ido a escuelas y liceos diferentes, descubrimos que éramos como hermanos, o aún más, durante todo esos años habíamos llevado vidas paralelas. Idénticos gustos, similares aversiones, las mismas travesuras de niños. Incluso fabricábamos nuestras hondas de igual manera y usábamos los mismos proyectiles para ellas." A partir de la conformación de PSIGLO los hechos se siguen con una velocidad vertiginosa. La grabación de su primer simple, luego el long-play "Ideación", cuyo dibujo de carátula, que pasaría a ser el símbolo hasta hoy de la banda, es también obra de Ruben. Con ese fonograma PSIGLO obtiene el primer Disco de Oro de la historia de la música popular uruguaya. Se suceden entonces las actuaciones en vivo a todo lo ancho y lo largo del país, al punto que, como señala Ruben en una entrevista concedida en Madrid al corresponsal permanente en Europa del diario EL PAIS: "Estábamos en la cumbre. Nos llovían las ofertas para realizar conciertos, el grupo no daba abasto. Incluso algunas veces terminé los shows afónico, al tener que cantar un día si y otro también".

Asimismo, junto a todas estas actividades Ruben intercala su actividad como escenógrafo de Canal 5, actividad que le fascina y de la cual conserva estupendos recuerdos. "Por entonces, en el Canal trabajábamos quince horas por día, o más y lo hacíamos con gusto. Por falta de recursos pintábamos los decorados con tierras de colores, a la que fijábamos con cola de pescado, la que despedía un olor nauseabundo al calentarse por las luces del set. Cuando luego de diez años llegó la pintura al agua, todo el canal festejó. Lo malo fue que cuando hubo rubros para la pintura no lo hubo para los trabajos".

El accionar del grupo prosigue, con el segundo longplay "Psiglo II" con César rechac ahora en guitarras y Gustavo "Mamuth" Muñoz en el bajo e invitados de lujo como el blusero Jesús Figueroa. Esta segunda obra, fue grabada en Buenos Aires, donde fueron invitados, para presentarse en dos oportunidades en los festivales B.A.Rock. Todo esto marca la enorme proyección de la banda, que revoluciona el ámbito del rock y de toda la cultura popular. No obstante, yen pleno apogeo de la banda, sus miembros debieron tomar una decisión de trascendental importancia. Al respecto Ruben señala: "Uno tiene un espacio y un tiempo para hacer y decir cosas. En Uruguay, a Psiglo se le había acabado ese espacio".

Corre al año 1974 y PSIGLO pone rumbo a Buenos Aires. Lamentablemente, la ciudad de los cien barrios porteños tampoco estaba en condiciones de ofrecerle a los muchachos uruguayos ese espacio vital que tanto anhelaban, por lo cual se ven empujados a buscar nuevos horizontes, esta vez allende al Océano Atlántico. Cuando Ruben llega al verano madrileño, donde se reúne con César Rechac y Jorge García es recibido con una sorpresa. Sus compañeros, le informan de algo que él mismo corrobora en poco tiempo: la situación reinante en materia musical no era la que ellos esperaban . Al respecto Ruben Melogno señala: "España era la única opción que teníamos y por eso nosotros mismos nos ocupamos de pintarla con colores bonitos". España, en las postrimerías de la era franquista, no había experimentado aún el explosivo avance del rock por lo cual el grupo uruguayo no tenía muchas posibilidades de labrar un camino de oro. Además, el conjunto llegaba al viejo mundo sin baterista, en tanto Gonzalo Farrugia había viajado aArgentina con su familia y quien lo reemplazaría, Hermes Calabria, contrae hepatitis poco días antes de su partida. Tras algunas actuaciones esporádicas y al no poder lograr estabilidad como banda, PSIGLO se diluye en la vía de los hechos, más mantiene su unión en espíritu.

Por ese entonces, algunos de sus integrantes pasan a integrar el grupo de Los Marismeños, músicos andaluces gracias a los cuales descubre el irresistible encanto del auténtico flamenco de los "tocaores". Poco tiempo después, Melogno se suma al grupo de músicos de Paloma San Basillo, junto a César Rechac (jefe de banda), Jorge García y otros tres uruguayos. Permanece con Paloma durante tres años, para unirse luego a la banda de Juan Bao, tras lo cual se une a Las Grecas, dúo de jóvenes gitanas que incursionan en el rock-and-roll andaluz. Posteriormente, Ruben es invitado a formar parte del grupo vasco A.B.V., con el cual se mantuviera durante cuatro años, en los que vive formidables experiencias. Integrado por vascos de pura cepa, surgidos de los "caseríos" de los pequeños pueblos de Huesca y Pamplona, que regresaron a España poco tiempo antes luego de una larga actividad en Estambul y ya con Ruben Melogno en sus filas, realizan innumerables giras por toda la península, lo que permite que Melogno satisfaga a voluntad sus ansias de explorador, deteniéndose en cada lugar de interés histórico, como ruinas, castillos, fuertes, etc, con lo cual su pasión por la historia crece en forma proporcional al retraso causado en los cronogramas del viaje.

Luego, el grupo es contratado por la cadena de Hoteles Meliá para efectuar presentaciones en sus establecimientos de Islas Canarias, donde A.B.V. sienta sus raíces por dos años. Al ser un centro eminentemente turístico, Ruben aprende a cantar en vasco, holandés, alemán, inglés, francés, italiano y sueco, todo eso gracias a su excelente memoria fonética. Los turistas, muy contentos, lo saludan y felicitan al fin de cada actuación con gran calidez. Al menos, eso es lo que Melogno supone, ya que al conocer en cada idioma solamente la letra de los temas que interpreta, se limita a sonreir y asentir, dando rienda suelta a toda su capacidad gestual, en tanto sus interlocutores lo catalogan como un hombre simpático, pero de pocas palabras bajo el escenario. No se equivocaban. Tras el período en Canarias y de nuevo en el continente, Ruben puede sacarse un pequeño gustito. Junto a Jorge García, el baterista uruguayo Cacho Casal y dos músicos españoles conforman TRAGALUZ, grupo de música de fusión con una firme base de candombe, con el que efectúan un importante serie de presentaciones en vivo.

De esta manera llega Ruben Melogno a 1985, año en el que, junto a su amigo Hermes Calabria, baterista de Barón Rojo (el más exitoso grupo de rock de la historia de la música española), deciden poner en práctica un novedoso proyecto que viene a innovar el ámbito musical de la Madre Patria España. Tras constatar que se vivía una situación similar a la que ambos se habían enfrentado en su juventud en lo referente al aprendizaje musical, resuelven abrir en Madrid la primera academia española de enseñanza musical abocada al estudio de los mil y un secretos de ese género, para lo cual se emplean una amplia serie de métodos basados en teorías, prácticas y técnicas enfocadas directamente al rock en todos sus estilos y formas. El Rockservatorio, que así se denomina esta academia, se ve desbordada de alumnos desde su comienzo, en una corriente que continúa hasta hoy al punto de que los amplios salones de la casa de la calle Monteleón apenas dan cabida a los jóvenes músicos de hoy. Ya en su primer año de vida, la academia organiza espectáculos con la participación de alumnos y docentes. Esta serie de eventos, tiene su hito máximo en el festival realizado en la Baguala, gigantesco centro comercial de Madrid, donde se presenta la plana completa del Rockservatorio, en un concierto de 12 horas de duración que quedó registrado en un LP llamado "Concierto Secreto".

Este singular hecho, producido por Hermes Calabria, fue una reunión de lo más selecto del novel conservatorio y de la escena de la movida española del "rock auténtico", como se denominaba en aquellos años, e incluía a toda la formación de Barón Rojo, más principales figuras de las bandas máximas de la península ibérica como Panzer, Santa, Niágara, Casablanca, etc. Esta obra discográfica, grabada en el estudio Camsa, de los mejores de Europa, para el sello Discoplay, contiene diez temas compuestos e interpretados por estos maestros del rock, incluído, claro está, Ruben, a través de su tema "Como oso sin Madreño", escrito, arreglado e interpretado por el cantante uruguayo. En esta andanzas pasa la nueva vida española de Ruben Melgno que, mientras tanto, al igual que sus compañeros, comienza a acariciar el sueño de recordar con su música a Uruguay. Luego del aperitivo de Atlántida en 1992 junto a Níquel, ese deseo se reafirmó cada vez más, al punto que durante todo ese año se encontró contando los días que le restaban para concretar esa aspiración que sería el "Concierto del Psiglo" el 23 de marzo de 1993 en la Estación Central de Trenes de Afe de Montevideo. Luego de aquel evento y de las 2 noches del merecidísimo homenaje en 1997 a Ruben Castillo y su "Discodromo Radio-TV" y su reunión en la sala de conciertos "La Factoría" el mismo año, Melogno continúa llevando en su sangre el rebelde desafío de volver a componer junto a sus camaradas de toda la vida... O, como dijera el inmortal José "Deco" Núñez en aquellos oscuros años en su catedrático "Meridiano Juvenil" (CX 26 Sodre)... "La vida es un círculo... Uruguay es un pañuelo y no se puede vivir contra el peso de la historia" Tal vez, una nueva primavera sea inexorable algún día...

Ernesto Sclavo ernestosclavo@hotmail.com  

Colaboración: Liliana Fernández Churi

Comentarios
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Un día como hoy, pero de 1997 ... La Sangre de Veronika firmaba contrato por tres años con el sello Sondor

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"...una buena canción tiene que poder cantarse con una guitarra".
Daniel Anselmi (Psimio), 24/01/2003
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